Manuel - 65 años - Abogado

Llevo ya quince años entrenando con Tati. Mi condición física era cada día peor,  sentía una sensación general de malestar y me dolía cada parte de mi cuerpo. Soy abogado y estaba sometido a una gran estrés en mi trabajo. Tantas horas delante del ordenador me producían fuertes dolores de espalda. Mi vida entonces era caótica: trabajaba nueve y diez horas al día, fumaba un montón de cigarrillos, prácticamente no hacía ejercicio y bebía los fines de semana.

 

Fue el director del gimnasio donde iba quien me habló de Tati. Me dijo que si yo estaba decidido a mejorar mi calidad de vida, él conocía una persona que podía modificar mis hábitos. Al principio yo era escéptico con la idea de entrenar con un entrenador personal porque  no me veía capaz de cumplir unas rutinas semanales, me daba miedo el compromiso y no quería fallarle. Pero desde el principio nos entendimos muy bien y él consiguió motivarme.

 

Ahora mismo, lo que siento es no haberme puesto en sus manos muchos años antes. Hoy me siento otra persona diferente: ya no tengo estrés, los dolores de espalda desaparecieron y duermo mucho mejor. Y lo más increíble es que prácticamente ya no fumo. Cuando miro atrás pienso en lo que equivocado que estaba antes, cuando no me preocupaba por mi salud. Con eso no se puede jugar.

 

Hace cinco años, durante las vacaciones, me caí y me rompí el hombro. Me operaron y tuve que estar siete meses en rehabilitación. Fue muy duro. Los doctores me dijeron que ya no volvería a recuperar la movilidad de antes. Pero en lugar de conformarme con el diagnóstico decidí pedir ayuda a Tati. Gracias a su sabiduría y a su profesionalidad conseguí que mi hombro volviera a estar  como antes de la operación.

 

Tengo que decir que mi experiencia con Tati no solo me cambió físicamente. Gracias a él y a la sensación de bienestar que tengo ahora disfruto de un humor excelente y me relaciono mucho mejor con las personas de mi alrededor. ¿Qué más puedo decir?”